Guía completa para comprar un camión de segunda mano
Tipos de carrocería y sus aplicaciones
El mercado de camiones rígidos abarca decenas de configuraciones. Los más habituales son los de caja cerrada para distribución urbana, los frigoríficos para cadena de frío, los volquetes para obra y los de lona tautliner para logística general. También existen soluciones especializadas como cisternas ADR, hormigoneras, compactadores de residuos, portavehículos, barredoras y camiones grúa con marcas como Hiab, Palfinger o Fassi. El peso máximo autorizado (PMA) va desde las 7,5 toneladas de un camión ligero Mercedes Atego hasta las 44 toneladas de un rígido 8x4 de obra. La elección del tipo de carrocería depende del sector de actividad, la normativa aplicable y las características de la carga.Marcas y motorizaciones
Las principales marcas europeas son Mercedes-Benz (Atego, Actros, Arocs), MAN (TGL, TGM, TGS, TGX), Scania (serie P, G, R), DAF (LF, CF, XF), Volvo (FL, FE, FM, FH), Renault Trucks (D, D Wide, C, T) e Iveco (Eurocargo, Trakker, S-Way). Los motores diésel de 4 a 16 litros cumplen normativas Euro 5 a Euro 6e con sistemas SCR y filtro de partículas. Las transmisiones pueden ser manuales, automatizadas (Opticruise, I-Shift, TraXon) o automáticas Allison. La tracción habitual es 4x2 para carretera y 6x4, 6x6 u 8x4 para trabajo pesado y obra.Documentación y normativa
Al comprar un camión de segunda mano conviene verificar la ficha técnica, la ITV vigente, el historial de mantenimiento y la antigüedad del tacógrafo digital. Los vehículos destinados a transporte de mercancías peligrosas necesitan certificado ADR, mientras que los frigoríficos requieren certificado ATP en vigor. Para vehículos importados, se precisa el COC (Certificate of Conformity) o ficha de homologación del país de origen, además de la baja temporal del país de procedencia. El carnet necesario varía según el PMA: C1 hasta 7.500 kg y C para superiores, además de la CAP (Certificado de Aptitud Profesional) obligatoria.