El semirremolque cisterna se utiliza para el transporte de líquidos a granel. Según el producto a transportar, se fabrican en acero inoxidable (alimentación), aluminio (combustibles) o acero al carbono con revestimiento interior (químicos).
Cada cisterna ADR lleva un código alfanumérico (por ejemplo L4BH o LGBF) grabado en la placa que define qué productos puede transportar: tipo de cierre, presión y protección. Antes de comprar una cisterna de combustible o química usada, comprueba que ese código es compatible con tu mercancía y que la fecha de la próxima prueba periódica no está vencida. La inspección completa (prueba de presión hidráulica e interior) es cada 6 años y la intermedia cada 2,5-3 años. Una cisterna con la prueba caducada no puede cargar hasta repetir el ensayo, que cuesta varios cientos de euros.
En cisternas alimentarias y de combustible, los rompeolas (mamparas internas) limitan el efecto de oleaje del líquido al frenar, mejorando la estabilidad. Las cisternas multicompartimento permiten cargar varios productos o varias entregas en un solo viaje, pero exigen revisar válvulas y juntas de cada compartimento. En alimentación, la limpieza CIP (Cleaning In Place) integrada y la trazabilidad de lavados es obligatoria: pide los certificados de limpieza y verifica el estado del inoxidable AISI 316L, las bocas de hombre y las juntas EPDM antes de comprar.
Cisternas alimentarias, combustible y química de ocasión. ADR.