El semirremolque portabobinas (o coil) está diseñado específicamente para el transporte de bobinas de acero, aluminio y papel. Dispone de cunas (soportes en V) que se ajustan al diámetro de cada bobina para evitar desplazamientos durante el transporte.
Suelo reforzado con acero de alta resistencia para soportar cargas concentradas de hasta 30 toneladas. Cunas desmontables o fijas con regulación hidráulica o manual. Sistema de amarre especial con cinchas y cadenas. Algunos modelos combinan zona de bobinas con zona de carga general (plataforma).
El elemento clave del portabobinas es la canaleta longitudinal (coil well) integrada en el chasis, que permite alojar la bobina por debajo del nivel del suelo, bajando el centro de gravedad y respetando la altura máxima de 4 m. Su longitud (habitualmente 6-9 m) determina el rango de diámetros y la posición de carga. Como una sola bobina puede pesar 25-30 toneladas concentradas en pocos metros, el reparto sobre los ejes es crítico: cargarla demasiado adelante sobrecarga la quinta rueda y demasiado atrás los ejes del semirremolque. Al comprar de ocasión, verifica que el chasis no presente deformaciones por sobrecargas previas.
El transporte de bobinas exige amarre conforme a EN 12195-1, combinando calces, cunas en V y cadenas de alta resistencia con tensores de carraca; una bobina mal trincada es uno de los mayores riesgos de la carretera. Existen modelos con coil well fijo, con cunas móviles para adaptar varios diámetros, y mixtos que combinan zona de bobinas con plataforma para carga general en el retorno, maximizando la rentabilidad. Un portabobinas usado de marcas como Krone, Schmitz o Kögel cuesta 14.000-30.000€ según año, longitud del coil well y estado del chasis. En Coatrucks revisamos chasis, cunas y puntos de amarre de cada unidad.
Semirremolques coil de ocasión. Krone, Schmitz.